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FICHA COMPLETA DE CATALOGACIÓN
ARCHIVO HISTORICO ECLESIÁSTICO DE BIZKAIA- BIZKAIKO ELIZAREN HISTORI ARKIBUA
Larrauri 1A, 5ª planta 48160 Derio (Bizkaia)
Tel. 944 062 490   Fax. 944 062 491
Área de Identificadores
Código de Referencia:
ES/AHEB-BEHA/F006.228(P001/000-00)
Signatura:
P001/000-00
Otras signaturas
(O)Olim/(M)Microfilm/(D)Digital:
0009/002-00(O);M001-000-00(M);
Fondo:
01.02.01.228 / Fondos Parroquiales - Archivos Parroquiales - Lekeitio - Lekeitio / La Asunción de Nuestra Señora
Código de clasificación:
ÁMBITO CIVIL - REINO - CORONA - -- - Privilegios
Título:
Carta plomada de Alfonso XI de Castilla, por la que da comisión a Ladrón de Guevara, Prestamero de Vizcaya, para que obligue a Gonzalo Ibañez de Aranzuvia, a restituir los diezmos que se llevó de las casas monteras de Amoroto, Ispaster, Gardata y Asumendi, pertenecientes al Cabildo de Santa María de Lekeitio.
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Fechas extremas:
1334-07-01 / 1334-07-01
Nivel de descripcion:
Unidad Documental Simple (D II)
Volumen, dimensiones y soporte:
1 folio uudd - Pergamino  305 x 275 mm.
Área de Contexto
Productor:
Parroquia (Lekeitio). La Asunción de Nuestra Señora
Hª Institucional/Administrativa/ Biográfica:
-- Alfonso XI (1311-1350). Rey de castilla y León, hijo de Fernando IV el emplazado y Constanza de Portugal, quedó huérfano aún niño y bajo la tutela de su abuela doña María de Molina. A la muerte de ésta (1321) se hizo cargo del poder. Alentó extraordinariamente la Reconquista con sus victorias en los ríos Salado (1340) y Palmones (1343) y la toma de Algecieras, pero su muerte en el sitio de Gibraltar le impidió coronar su obra. -- Ladrón de Guevara, prestamero de Vizcaya. Este cargo de nombramiento señorial, facultaba para ejercer la autoridad dentro de las merindades, como unidades específicas o como conjunto constituyente de la Tierra Llana. El conocimiento documentado del prestamero arranca en el s. XIII y XIV, junto con el merino, se configuró como principal funcionario del Señorío de Vizcaya. El merino fue sustitído por el prestamero, pero éste que alcanza singular relieve en los ss. XIII-XIV y comienzos del s. XV, empieza a perderlo cuando se atribuye la prestamería a miembros de linajes destacados en Vizcaya, quienes lo utilizan como un instrumento más de prestigio, poder y coacción con ocasión de los enfrentamientos banderizos, hacia uno de cuyos bandos basculo inevitablemente el grupo familiar del prestamero. Su falta de neutralidad facilitará que, como él había hecho con el merino, el prestamero sea sustituído como principal funcionario del Señorío por el corregidor, que aparecerá en Vizcaya en la década de 1370. La prestamería era oficio único para toda Vizcaya, aunque podía tener dos lugartenencias: una para las merindades de la Vizcaya nuclear y otra para la de Durango. (GARCÍA DE CORTAZAR, J.A., ARIZAGA BOLUMBURU, RIOS RODRIGUEZ, M.L., DEL VAL VALDIVIESO, I., Bizcaya en la Edad Media, Aranburu, San Sebastián, 1985, vol. IV, pp. 24-27.) -- Gonzalo Ibañez de Aranzuvia, noble y vecino de Lequeitio. -- En el año 1422 sufrió la villa de Lekeitio un incendio que acabó con la iglesia que por entonces tenía, -- Las topónimos citados en el documento son los siguientes: Lequeitio (villa vizcaína, situada en el este de la costa vizcaína. Doña María Diaz de Haro, Señora de Vizcaya, le dió el fuero de Logroño y título de villa en Paredes de Nava, el 3 de noviembre de 1325); Amoredo (probablemente la actual Amoroto, anteiglesia contigua a la villa de Lequeitio); Gardata (lugar perteneciente actualmente al municipio de Ispaster); Asumendi (en la actualidad hay una casa con este nombre en el barrio de Erkiaga del municipio de Amoroto, en los siglos XVII y XVIII parece que eran 3 casas. AHEB, Parroquia de Santa María de Lekeitio, 14-1, 14-3, 14-4); Ispaster (anteiglesia situada en el oeste de la villa de Lekeitio). Las casas monteras son aquellas que se encuentran en los montes de la villa y pertenecientes a la jurisdición de la villa. No hay suficientes datos históricos del cabildo eclesiástico de la parroquia de Santa María para este periódo, pero atendiendo a otros docuementos que tratan la misma problemática se puede subrayar que este cabildo se sostenía mediante la mesa capitular formada por toda clase de bienes, en su mayoría de donación real, y con los diezmos como ingreso principal. Las donaciones de los fieles (fundación de obras pías, misas, donativos, ayudas, etc.) contribuían a la formación de una gran riqueza, que da a los cabildos, como administradores de la misma -no propietarios- un sólido poder económico. Los componentes de los cabildos aumentan desde la Baja Edad Media hasta alcanzar su configuración más plena en la Edad Moderna. En cuanto a los diezmos -causante del litigio en cuestión- podemos decir que es un tributo en especie entregado a la iglesia con el fin de contribuir al mantenimiento del culto y del clero, para ornamentos y para ayudar a los pobres en tiempos de necesidad. Estaban sujetos a su pago todas las personas, creyentes o infieles, independientemente de su condición social, incluidos los religiosos, que debían tributar por sus propiedades particulares. Consistía, habitualmente aunque no siempre, en el 10% de la producción agropecuaria y de varios productos elaborados.
Hª Archivística:
Listado seleccionado para Centro Icaro y Exposición.
Área de Contenido y Estructura
Alcance y contenido:
El documento forma parte de un pleito iniciado por la queja del concejo de la villa de Lekeitio contra los clérigos del Cabildo Eclesiástico de la iglesia de Santa María de Lekeitio, ante la negativa de estos a hacer misas y enterramientos en la iglesia a los monteros colindantes. La razón aludida por los clérigos es que sus diezmos fueron recogidos por un particular (Gonzalo Ibañez de Aranzuvia) ajeno al cabildo, cuando estos diezmos pertencían a este cabildo. Ante esta situación e, rey manda al prestamero para que obligue al particular a restituir los diezmos al cabildo. Existe, además, en el AHEB-BEHA un privilegio (sign. P008) que se refiere a la consecución de esta querella, datado en Burgos, el 27-01-1372 y la sentencia (sign. P009) a este litigio dada en Palencia el 08-12-1377.
Valoración, Selección y Eliminación:
Conservación permanente
Organización:
Sección "Ambito civil", subsección "Reino-Corona", serie "Reales Cédulas. Cartas Plomadas. Reales Decretos y Ordenes. Pragmática Sanción, etc.".
Área de Condiciones de Acceso y Utilización
Lengua/s y tipo/s de letra:
Castellano Gótica cursiva
Características físicas y requisitos técnicos:
Restaurado. Existencia de cuatro lagunas en el soporte reintegradas con el mismo material que el original (15 x 25 mm.; 27 x 26 mm.; 17 x 32 mm.; 175 x 250 mm.), las tres primeras están situadas en el texto y la última en el margen inferior. Reforzadas las cuatro marcas de dobleces. Sello y cordones de sujeción a la plica en excelente estado. Conservado en ambiente estable (15-25 ºC Y 45% y 55% HR). Unidad de instalación: carpeta desadificada. Al limpiar el pergamino salió una firma dentro del doble, mano derecha.
Instrumentos de descripción:
Se han manejado los siguientes: Catálogo informatizado y fichas manuales; Las publicaciones de Javier ENRÍQUEZ FERNÁNDEZ, J., HIDALGO DE CISNEROS AMESTOY, C., LORENTE RUIGÓMEZ, A., MARTÍNEZ LAHIDALGA, A., Colección documental del Archivo Municipal de Lequeitio. Tomo I. (1325 - 1474), Eusko Ikaskuntza, Donostia, doc. 6, pag. 11; GUGLIERI NAVARRO, A. Catálogo de sellos de la sección de sigilografía del Archivo Histórico Nacional, Valencia, 1974, vol. I, pp. 145 - 146. Este documento fue analizado y transcrito por Mª Carmen Aguilar Pelayo, personal del AHEV-BEHA, entre el 1 de junio de 1984 y el 18 de junio de 1985 (transcripción del documento y en la elaboración de unas notas de contenido relativas a los topónimos) Libro de visitas de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción 1551-1583. Sign. 53070 / 0029 / 001, fol. 370vº.
Área de Documentación Asociada
Existencia y localización de copias:
Microfilmado: SI - Indexado: NO - Digitalizado: NO
Microfichas M001 (17-02-1982) -- AHEV-BEHA: Copia simple en papel (300 x 210 mm), dos folios, ausencia de data crónica y tópica, letra humanística y buen estado de conservación. Siglo XVIII, Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Lekeitio (Sig. 0037/003-07); Copia de documentación de pleito, que incluye transcripción de autos de Alfonso XI y el infante Juan, así como la sentencia del Obispo de Palencia, (AHEV-BEHA, Sig. Olim 0009/002) -- Archivo Municipal de Lekeitio: Copia simple realizada en papel (300 x 200 mm), ausencia de data crónica y tópica, letra procesal y buen estado de conservación (reg. 20 -nº 8 (fol. 1rº - 1vº)).
Unidades de descripción relacionadas:
Archivo Municipal de Lekeitio: Otros documentos emanados por Alfonso XI a la villa de Lekeitio. AHEV-BEHA: Fondo de la parroquia de Santa María de Lekeitio, dos pergaminos relacionados con este litigio (Sig. P008, P009). Libro de visitas de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción 1551-1583. Sign. 53070 / 0029 / 001, fol. 370vº. Hay otra copia del s. XVIII (2523/
Nota de publicación:
El documento copia que se conserva en el Archivo Municipal de Lekeitio ha sido publicado por Javier Enriquez Fernández; Concepción Hidalgo de Cisneros Amestoy; Araceli Lorente Ruigómez; Adela Martínez Lahidalga. Colección documental del Archivo Municipal de Lequeitio. Tomo I. (1325 - 1474), Eusko Ikaskuntza, Donostia, doc. 6, pag. 11.
Área de Notas
Notas descriptivas diplomáticas:
Tipológicamente, este documento es una carta plomada intitulativa, un documento escrito sobre pergamino y sellado con el sello pediente de plomo, utilizado usualmente para ordenar el cumplimiento de las órdenes reales (en este caso se ordena que se respeten los diezmos pertenecientes a las casas montereras pertenecientes al Cabildo de Santa maría de Lekeitio). La carta plomada intitulativa se utiliza para ordenar a las autoridades encargadas de tutelar el cumplimiento de una merced, otorgada por una carta plomada notificativa. El esquema de este tipo documental es el siguiente: se inicia con la intitulación completa del monarca (Don Alfonso...), seguida de la dirección individual (a vos Ladron de Guevara...) y del saludo (salut e gracia). El texto comienza por una notificación concreta (sepades), referida al destinatario del documento. Sigue la parte expositiva, en la que se describen los motivos que han movido a la autoridad real a dictar la orden, que constituye el dispositivo de mandato (porque nos mandamos), seguido de la narración, en que se detalla lo que se ordena, seguido de las cláusulas finales, entre las que destaca la conminatoria, que refuerzan el cumplimiento de lo ordenado en el dispositivo.Termina la redacción con la corroboración, que incluye la orden de expedición y el anuncio del sello (E d'esto lus mandamos dar esta nuestra carta seellada con nuestro sello de plomo), la data tópica y crónica y las rúbricas de los distintos oficiales de cancillería que han intervenido en la redacción del documento. Tipo de letra: A las nomenclaturas tradicionales ha sido añadida la nueva terminología para la escritura documental y libraria, que recogen autores como Mª José Sanz, Canellas, etc. Nos encontramos ante lo que se ha dado en llamar, impropiamente, letra de albalaes y que otros autores la han denominado gótica cursiva (Millares) o gótica cursiva fracturada de uso común (Mª.J. Sanz). Este tipo de letra no es sino una minúscula cursiva con ciertos rasgos particulares, como son fundamentalmente: unión de las letras dentro de cada palabra; fuerte contraste entre el cuerpo de las letras, pequeño, y sus astas desarrolladas; la tendencia de los astiles inferiores de algunas letras a no terminar en línea recta, sino que en algunos casos la parte más baja del palo forma un ángulo agudo y en otros, sube por la izquierda a la caja del renglón, formando una línea paralela con el trazo fundamental de la escritura, llegando en ocasiones a envolver el cuerpo de la letra o incluso una sílaba completa o palabra (l. 3: nj; l. 4: q). Esta tendencia a formar angulos se nota en los astiles superiores aunque aquí los angulos tienen forma más redondeada. Esto se ve más claramente en la "F" y la "S alta" que, al duplicar sus trazos, parecen dos pero no son más que una. En el documento se observa como el escriba traza la parte principal de las letras "F" y "S", levanta la pluma, vuelve a la parte superior y, desde allí, traza una línea paralela por la izquierda. Las formas más típicas de las letras son: La a predominante es la minúscula de dos o tres trazos, aunque también puede aparecer en su forma uncial, sobresaliendo el trazo vertical por encima de la caja de escritura y entonces el ojo de la letra forma una especie de cuadadrado (a vos, l. 2). La c está compuesta por dos trazos, el primero curvo y el segundo recto y horizontal siguiendo la línea superior de la caja del renglón, trazada de forma muy parecida a la t, cuyo trazo vertical no sobresale de la caja y de la que solamente se diferencia porque esta última tiene el trazo horizontal más largo y más recto (publico, l. 12; carta, l. 14). La ç presenta la cedilla normalmente aislada (offiçio, l. 14). La d uncial presenta distintas gradaciones en cursividad desde la más sentada con el asta simplemente dirigida a la izquierda, pasando por la que vuelve a continuación a la derecha con un trazo muy fino, hasta llegar a la más cursiva en la que el bucle termina por cerrarse, siendo estos dos últimos tipos los más utilizados (de, l. 4; dicha, l. 6; dicha, l. 9; ende, l. 14). La f aparece siempre reduplicada, igual que la s alta; ambas letras sobrepasan por debajo la línea del renglón llamativamente, pero, salvo excepciones, sus astiles son más cortos (alffon, l. 1). La g divide su cabeza en dos trazos: una especie de "u" que se cierra por arriba con una línea recta con la que se une a la siguiente y su rasgo inferior está trazado paralelo a la línea del renglón y también cierra una especie de ojo en su caído, quedando abierta el cuerpo de la letra (gonçalo, l. 5; entregar, l. 9; ffagades, l. 11). La h tiene el astil recto y prolonga su último trazo por debajo de la línea del renglón hacia la izquierda (herma, l. 7). La i es preferentemente corta cuando representa el sonido vocálico y larga cuando representa el consonántico, en cuyo caso el caído va seguido de un segundo trazo muy fino hacia arriba. En ocasiones, la i vocálica tiende a prolongar su caído hacia la izquierda(dios, l. 1; Jahen, l. 1; villa, l. 7). La l tiene el astil recto, ocasionalmente se manifiesta un trazo muy fino de subida que da a la letra una forma de lazo (del, l. 1; valasco, l. 15). La p tiene forma minúscula, con un caído muy largo que decrece en espesor a medida que baja y con un trocito de arranque (prestamero, l. 2). La q prolonga su astil hacia la izquierda por debajo de la línea del renglón para subir después por encima del cuerpo de la letra y prolongarse hacia la derecha, sobre todo en la abreviatura de "que" (que, l. 9). La r se encuentra, generalmente, en su forma recta, bajando ligeramente por debajo de la línea del renglón, redonda después de "O, B, P" y reducida a un simple rasgo en posición final (rrayses, l. 11; fuer, l. 13). La s la encontramos en las siguientes formas: alta, haciendo descender su caído y prolongándolo con un segundo trazo paralelo hacia arriba, alta duplicada y sigmática (monteros, l. 5; ssopena, l. 12). La t puede confundirse con la "c" y prolonga su astil descendente hacia la izquierda (carta, l. 8). La v se usa, preferentemente, a principio de palabra, con valor de "u" o de "v", en ocasiones adopta la forma parecida a una "b" abierta (anduvieren, l. 2). La y prolonga su último trazo hacia la izquierda (rrayses, l. 11). La z tiene forma de s sigmática, aunque en ocasiones se distingue de la s final en tener una prolongación ondulada, o recta en su parte superior. En posición final frecuentemente se confunde la "s" y la "z" finales (rrason, l. 5; rrayses, l. 11). También es de destacar la forma cursiva que ofrece el signo tironiano que representa a la conjunción "e". Las ligaduras y los nexos son todavía escasos, aparecen las típicas de la letra gótica "st", unión de curvas contrapuestas, etc.). En cuanto a las abreviaturas se sigue empleando la línea horizontal como signo con valor general, ya que en la mayor parte de los casos se limita a omitir una sola letra, una nasal o una "e": "omes", "non". Entre las abreviaturas por letra sobrepuesta destaca la "a" en forma de bucle (graçia, l. 1) y la "i", que se desarrolla perpendicular a la letra sobre la que va (aqui, l. 2). En relación con el uso de las mayúsculas hay que decir que no hay ningún criterio; de esta forma, se encuentran palabras que llevan mayúscula cuando no deberían llevarla: "Ploma" (l. 15) y palabras que se escriben en minúscula cuando requieren, según el uso moderno, la utilización de mayúscula: "dios" (l. 1). Aunque también tenemos casos de un uso correcto: "Castiella" (l. 1). Como suele ser habitual en documentación antigua el empleo de la mayúscula no parece estar determinado por la puntuación del manuscrito, sino más bien por el intento de enfatizar en numerosas ocasiones el contenido de una palabra en un determinado contexto. En lo referente a la unión y separación de palabras, el aspecto del texto es el habitual en textos de la época, apareciendo palabras unidas, cuando no deberían estarlo: "daqui" (l. 10).
Notas descriptivas filológicas:
Aspectos grafemáticos: El fonema vocálico palatal [i] se utiliza a lo largo de todo el documento con las grafías "i", "j" e "y". De las tres la más frecuente es la "i", que aparece en todas las posiciones posibles. La representación del fonema vocálico velar [u] se hace recurriendo a la grafía "u". Otros elementos frecuentemente afectados por soluciones polimórficas son la "l", "ll" y la "r". El fonema consonántico lateral alveolar [l] se escribe siempre con "l", salvo en palabras en las que se recurre de forma sigmática a la grafía propia de la lateral palatal "ll": "mill" (l. 15), por otra parte para representar la lateral palatal [l] se utiliza siempre "ll": "villa" (l. 3); "sseellada" (l. 14). El fonema palatal nasal [n] se representa mediante la grafía simple "n", aunque por el signo de abreviatura en su parte superior podemos leer la representación geminada "nn": yvannes" (l. 8); "ssennor" (l. 1). Para finalizar este apartado destacaremos la continua utilización de grafías de geminadas, sobre todo "ff", "ss": "ffiz" (l. 16); "sseellada" (l. 14). Plano grafemático y fonético-fonológico. Vocalismo: La mayor parte de los cambios ya se han producido y se reflejan con normalidad. Así la diptongación de e, o breves latinas, está ya realizada en la mayor parte de los casos. La reducción de los diptongos: ai-e, au-o parece también consumado. Encontramos la presencia de la síncopa de vocales intertónicas en: "homines-omes". Hay que destacar la vacilación que se produce en vocales átonas: "eglesia" (l. 10) En cuanto a la apócope nos encontramos con abundantes casos de pérdida de -e originando la neutralización de dentales, y numerosos casos de apócope extrema: "salut" (l. 3), "vezindat" (l. 6). En los demás casos, estamos ante infinitivos ya resueltos o la pérdida ante líquida y nasal, ya resuelta: "razon" (l. 6). Hay casos todavía de mantenimiento del diptongo sin que se haya producido la reducción: "Castiella" (l. 1); "conplidamiente" (l. 10), con el ejemplo también del sufijo -mente. Como ya hemos visto, el vocalismo se encuentra ya muy evolucionado, la diptongación está muy desarrollada. Los demás casos, al igual que la reducción, se haya en su mayor parte producida; destacar la apócope tras nasal, lateral y vibrante, consumada en estos momentos pero con vacilaciones en algunos casos, donde se observa la todavía neutralización de dentales, vacilación que también la veíamos en algunas vocales átonas. La contracción vocálica por fonética sintáctica la observamos: "daqui" (l. 10). Como ya anticipabamos en un principio, el vocalismo revela una evolución importante, con excepciones como es lógico para el periódo en el que se sitúa el documento. Plano grafemático y fonético-fonológico. Consonantismo: El fonema labiodental o bilabial fricativo sonoro [v] o [b] se representa con las grafías "v" y "u", aunque hay una mayor tendencia a representarlo con "u". El fonema bilabial oclusivo sonoro [b] se representa siempre con la grafía "b", sea cual sea la posición dentro de la palabra. Llama la atención sobremanera de la [f] que aparece gráficamente reflejada por una solución geminada "ff" en todas todas sus distintas posiciones. Aparece también la solución de "cero fonético", es decir, casos en los que la evolución: f-h-o, se ha consumado: "ome" (l. 13). Los fonemas sibilantes están representados en líneas generales por las grafías que les corresponden, aunque en nuestro documento aparece el problemático desarrollo de la grafía "ss" en las sibilantes, y la aparición de la "s sigmática". Por los testimonios recogidos aún no es visible el ensordecimiento que se empieza a producir en siglos posteriores. La representación de los fonemas apico-alveolares fricativos es correcta en la mayor parte de los casos, aunque hay que resaltar el continuo uso de la geminada doble "ss" que en ocasiones nos lleva a la duda, ya que es utilizada tanto en inicial como en interior de palabra. No encontramos confusiones entre elementos predorsodentales y apicoalveolares. El fonema palatal fricativo sonoro se representa con la grafía "i": "conceio" (l. 3). La "j" en función consonántica se prolonga por encima del renglón: "Jahen" (l. 1); Julio (l. 15). En cuanto a la representación de otros grupos consonánticos tenemos a la prepalatal africada sorda representada gráficamente por "ch". La aparición del fonema palatal [y] es interesante también dada la cantidad de ejemplos. No faltan tampoco casos de la nasal palatalrepresentada mediante el grafema "nn". Los casos de la palatal lateral son también muy numerosos; aparecen mediante la grafía "ll", sólo hay un caso donde la grafía de la lateral palatal [l] es utilizada para la lateral simple: "mill" (l. 30). La aparición de los grupos consonánticos tanto en inicial de palabra como en su interior la tenemos en: "-PL-": "conplides" (l. 13). El grupo "KL" evolucionando a "GL": "eglesia" (l. 10). El caso de "omes" es interesante ya que se ha producido la síncopa intervocálica, pero aún no ha surgido la epéntesis de "b", estamos en un grado intermedio. Plano morfosintáctico: En relación con los pronombres personales destacamos la aparición de la primera persona ya evolucionada: "yo" (l. 16) y la pervivencia del "uos" (l. 2). En cuanto a los determinantes y actualizadores, para los demostrativos hallamos: "daqui" (l. 2), se presentan junto con la preposición "de" formando una contracción. Aunque también hay ejemplos sin esta contracción: "esta" (l. 6). El mismo fenómeno se observa en los artículos: "la" (l. 2), "el" (l. 3), "los" (l. 4), sus formas contraídas también aparecen: "qlos" (l. 3), del (l. 3), gello (l. 9). En los indefinidos también se da su forma completa: "ninguna" (l. 12), "otro" (l. 2). En cuanto al verbo destaca la desinencia de 2ª persona del plural en el tema de presente -des: "sepades" (l. 3), "fallardes" (l. 8), "conssintades" (l. 10). Casos de presente de indicativo como: "mandamos" (l. 12). Formas subjuntivas: "fuer" (l. 13), "mostrare" (l. 13). Formas compuestas: "mandamos dar" (l. 14), "ffiz escrivir" (l. 16). Pero sin duda a la hora de cronologizar el documento la partícula -des resulta resolutiva. La evolución de esta secuencia se sitúa en su etapa medieval en "-des", que antecede al "-is" moderno. Ya en el siglo XV las formas llanas perdían la "-d". Plano léxico: La esfera léxica predominante en el documento es la administrativa, y más especificamente la concerniente al campo de los impuestos: "diezmos", "monteros", "bienes", "rayzes", "derecho", "prestamero".
Notas descriptivas sigilograficas:
Sello de plomo, pendiente de un cordón. Cuelga de un doblez inferior del pergamino. A. 1333. Sello plomo de 55 mm. de diámetro. Buen estado de conservación. Impronta nº 1. ANV. Mayestático. El rey sentado en una banqueta rectangular, viste túnica amplia, y sobre ella el manto. Usa melena rizada y lleva corona de tres florones. En la mano derecha el cetro, que remata en un águila explayada y en la izquierda, ante el pecho, el mundo rematado en cruz. Alternando en el campo, de un lado y otro de la figura, castillos y leones rampantes coronados. La leyenda bordea entre dos gráfilas al sello. Capital y minúscula. + s: ILLEFONSI : DEI : GRA : REGIS : CAS [TELLE] : E : LEGIONIS REV. Ecuestre. Lleva el rey yelmo coronado, en la mano izquierda levanta una espada de pomo esférico, arriaz vuelto hacia la punta de la hoja, que es acanada, ancha y puntiaguda. Su vaina asoma pendiente al costado. Ante el pecho escudo rectangular en la parte superior y semicircular en la inferior, aunque borroso parece que está blasonado con castillos y leones contrapuestos. El caballo corre a la derecha e invade con las patas el campo de la leyenda entre la G y la R de GRA, y contando la gráfila interior con las manos. Lleva caparazón blasonado con el escudo. La leyenda bordea entre dos gráfilas al sello. Capital y minúscula. + S: ILLEFONSI : DEI : G------RA : REGIS : CAST-E-LLE : E: LEG[IONI]S Pende por hilos de seda de color verde, rojo y amarillo de una real cédula dada por Alfonso XI dando comisión al prestamero de Vizcaya, Ladrón de Guevara. Dada en Briviesca a primer día de julio era de mil e trecientos e setenta y uno.
Área de Identificadores
Identificadores onomásticos:
Alfonso XI, Rey de Castilla; Guevara, Ladrón de. Prestamero de Vizcaya; Ibañez de Arançevia, Gonzalo; Velasco. Escribano de la Cámara Real.
Identificadores topónimos:
Busturia (Merindad); Lequeitio; Amorodo; Ispaster; Gardata; Asumendi; Briviesca
Descriptores:
Diezmos; Monteros; Carta Plomada